5 venenos nutricionales

Los 5 venenos nutricionales

Existen alimentos que, por sus características nutricionales, gozan de una mala prensa que ha ido en aumento en los últimos años…se trata de productos refinados que, además de aportarnos escaso valor nutricional, pueden contribuir a la aparición de ciertas enfermedades. ¿Cuáles son estos alimentos tan dañinos? Veamos:

El azúcar blanco: Encabezando la lista, se encuentra este producto que se extrae de fuentes vegetales como la caña de azúcar o la remolacha, mediante una reacción química con cal, que elimina toda la fibra, proteínas y vitaminas. El resultado: una sustancia puramente química que no aporta nada más que energía, además de aumentar el riesgo de enfermedades como la diabetes. Por este motivo, es recomendable sustituirlo por panela (azúcar integral de caña en su versión más pura) o miel, que sí contienen multitud de beneficios nutricionales.

La sal: Procede del refinado de la sal marina, en el cual se eliminan todos los componentes minerales, dando lugar a puro cloruro sódico. La sal refinada, además de favorecer la retención de líquidos, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Es conveniente sustituirla por sal marina, que aporta otros minerales como el magnesio y ayuda a la retención de líquidos, al contrario que la anterior.

La harina: Más allá del cuidado de la línea, siempre se recomienda la sustitución de los cereales en su versión blanca, por su versión integral. Se debe a que, además de perderse gran cantidad de vitaminas y minerales en el proceso del refinado, este produce aloxano, una sustancia que se ha demostrado que produce diabetes. Así que ya sabes, el pan, la pasta y los bollos, siempre integrales.

El arroz blanco: Otro cereal que, al igual que la harina de trigo, pierde gran parte de su valor nutritivo en el proceso de refinado, quedando únicamente almidón, que contribuye a la aparición de la diabetes.

La leche: La pasteurización de la leche destruye gran cantidad de bacterias beneficiosas, pero además, ya hemos hablado en entradas anteriores sobre el papel de este alimento en las alergias infantiles y su aporte nocivo de grasas saturadas, que contribuye al aumento del coslesterol. En su lugar, siempre podemos sustituirla por alternativas vegetales como la leche de soja.

Si bien es verdad, que todos estos alimentos se encuentran presentes en gran medida en nuestra dieta habitual, nunca es tarde para empezar a cambiar ciertos hábitos, aunque sea de forma gradual, si el objetivo es reducir la aparición de enfermedades tan comunes en nuestra sociedad como la diabetes o el cáncer.

5 venenos nutricionales

Logic Alimentaria